El Biomagnetismo

El fundamento de esta terapia es que la salud de nuestro organismo va unida a un pH o nivel de acidez cercano al punto de neutralidad (ph = 7). 


Cuando ocurre una infección o una disfunción orgánica, el pH de la zona afectada se altera, volviéndose ácido o alcalino.


Esta terapia utiliza potentes imanes para combatir parásitos, bacterias, hongos, virus y otros gérmenes que son la causa de diversas enfermedades.


El sistema consiste en el reconocimiento de puntos de energía alterados en el organismo humano que en conjunto provocan una enfermedad.


La enfermedad se localiza en el órgano o en el tejido en desequilibrio entre cargas positivas y negativas. Si se corrige la alteración iónica, desaparece el problema, ya que se retorna al punto de equilibrio.


De esto se encarga el Biomagnetismo, gracias a su fuerza o energía de polaridad; la polaridad negativa es capaz de impactar a una carga patológica similar, los que se anulan al encontrarse con la carga positiva.


El Biomagnetismo es compatible con cualquier otra forma de terapia alternativa (homeopatía, alopatía, Naturopatía, Flores de Bach, Reiki, etc.)


Esta terapia puede abordar con éxito parcial o total el tratamiento de una gran mayoría de enfermedades, osteoarticulares, nerviosas, disfuncionales, autoinmunes, respiratorias, dermatológicas, hematológicas, cardiovasculares, gastrointestinales, hepáticas, renales, ginecológicas, genitourinarias y venéreas, oculares, bucales, tumorales.